Effetá: El susurro que rompe el aislamiento del alma
El Evangelio de hoy nos sitúa ante un gesto de ternura infinita de Jesús. Al sanar a un sordo que apenas podía hablar, el Maestro no solo devuelve un sentido físico, sino que realiza una restauración integral de la persona. En un mundo saturado de ruido pero escaso de verdadera escucha, la palabra “Effetá” resuena como una invitación a abrir el corazón a Dios y a los hermanos. Este milagro en la Decápolis nos recuerda que el Señor siempre busca el encuentro personal, apartándonos del tumulto para hablarnos al oído y devolvernos la capacidad de comunicar su amor.
Solemnidad de la Epifanía del Señor
La Epifanía es la fiesta de la manifestación de Cristo a todos los pueblos. Hoy celebramos que Jesús no es solo para unos pocos, sino luz para todas las naciones. Los Magos, guiados por una estrella, representan a la humanidad en búsqueda: hombres que salen de sí mismos, que leen los signos del cielo y del corazón, y que no se conforman hasta encontrar la Verdad.
En esta solemnidad, la Iglesia nos invita a ponernos en camino, a dejar seguridades y a seguir la estrella que Dios pone en nuestra vida. La Epifanía es una llamada a la adoración, pero también al compromiso: quien se encuentra con Cristo ya no puede volver por el mismo camino.
Que esta Palabra ilumine nuestro día y nos ayude a reconocer al Señor presente en lo pequeño, en lo sencillo, en lo que a veces pasa desapercibido.