Elegir la Vida: El desafío cotidiano de cargar con la Cruz
Tras la imposición de la ceniza, la liturgia de este Jueves después de Ceniza nos sitúa ante una elección radical: el camino de la bendición o el de la maldición. Las lecturas de hoy, centradas en el Deuteronomio y el Evangelio de Lucas, nos recuerdan que seguir a Cristo no es un sentimiento pasajero, sino una decisión diaria. Jesús nos invita a negarse a sí mismo y cargar con la cruz cada jornada. No es una invitación al sufrimiento por el sufrimiento, sino una llamada a la libertad verdadera, esa que nace de perder la vida por amor para encontrarla transformada en Su Luz.